¿Qué es la hipnosis?
Existen muchas definiciones de la hipnosis que, en lo sustancias son coincidentes. Presentamos a continuación dos visiones sobre lo qué esta técnica terapéutica.
Para la American Psychological Association
La hipnosis es definida por el Comité Ejecutivo de la Asociación Psicológica Americana, División de Hipnosis Psicológica.
La hipnosis es un procedimiento mediante el cual un profesional de la salud o un investigador sugiere al cliente, paciente o sujeto experimenta cambios en sus sensaciones, percepciones, pensamientos o conducta. El contexto de la hipnosis suele establecerse bajo procedimientos de inducción.
Para la Psicobiología
La hipnosis es una de las diferentes funciones que definen estados globales generados por la actividad integrativa del sistema neuroendocrino humano al interaccionar con sus diferentes medios (externo, interno y subjetivo).
A pesar de su uso extendido y efectividad, la hipnosis ha sido rechazada, ignorada e incluso ridiculizada desde la óptica de algunos científicos. Sin embargo, como en otras ocasiones sus aplicaciones y resultados están revertiendo esta situación.
No ayuda mucho a su reconocimiento el uso que se hace de la hipnosis como espectáculo, tan difundido en libros, series, películas y programas de televisión.
¿En qué consiste la hipnosis?
Es la generación de un estado mental alterado a través de una serie de instrucciones o sugestiones que puede dictar el hipnotizador o ser autoinducidas por el propio sujeto.
Se propicia una relajación intensa y un estado de concentración total. El sujeto tiene un estado elevado de conciencia desde el cual puede interactuar con el terapeuta, sin distorsiones del ambiente exterior que queda temporalmente bloqueado.

En el estado hipnótico la persona puede afrontar pensamientos, sentimientos y recuerdos ocultos a la mente consciente y que ocasionan disturbios físicos, mentales o emocionales. En ocasiones, la sola detección del conflicto genera grandes beneficios.
Todo lo que acontece en la sesión de hipnosis es previamente consensuado con el individuo. Se analizan los problemas previos y los temas más conflictivos para trabajar en la sesión. Las sesiones se pueden detener a voluntad por el cliente.
Tipos de inducción hipnótica
La inducción es la primera parte del proceso hipnótico y consiste en generar un estado de relajación física y conciencia alerta, a través de sugestiones del hipnotizador.
El individuo va tomando conciencia de sus pensamientos, emociones y sensaciones así como, de las posibles repercusiones físicas de los mismos. El estado hipnótico le facilita su descubrimiento e interpretación de los eventos, circunstancias o traumas que le trajeron a la consulta.

Existen muchos tipos de inducción hipnótica y combinaciones entre ellos o, con otras técnicas de psicoterapia. Los más comunes son:
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- Sensoriales: conducen a estados de fijación y fascinación a través de estímulos visuales, auditivos o táctiles.
- Fisiológicos: utilizan para inducir la hipnosis reacciones fisiológicas.
- Psico-imaginativos: utilizan simbolismos subconscientes y técnicas de visualización.
- Psico-conflictivos: se generan estados de confusión con el fin de bajar la influencia del consciente y permitir que el individuo explore sus problemas subconscientes.
El proceso de inducción debe ser tan largo e intenso como requiera el sujeto. Algunas personas experimentan de inmediato el estado de hipnosis y otras, por el contrario, requieren de más tiempo o incluso del uso de varios tipos de inducción individuales o combinadas. Muchas de estas personas reconocen estar influenciadas por conceptos erróneos acerca de la técnica.

La mayoría describe la experiencia como placentera y relajante, en la cual el estado de alerta y claridad se ven multiplicados. Tras el proceso de hipnosis hay un recuerdo lúcido de todo lo sucedido en la sesión, a menos, que se haya convenido previamente el inducir un proceso de amnesia ante un evento determinado.
Aplicaciones de la hipnosis
Crecimiento personal
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- Estrés: situaciones que no remiten con otras técnicas
- Como mecanismo de autocontrol y superación de situaciones conflictivas y dolorosas, duelos, separaciones, problemas económicos
- Aumento de la autoestima y el autorreconocimiento
- Incremento de la atención y concentración facilitando el aprendizaje
- Incremento del rendimiento de deportistas
- Como entrenamiento de las habilidades sociales y la adquisición de nuevas herramientas de asimilación de los problemas y conflictos

Trastornos físicos
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- Tratamiento del dolor tanto crónico como agudo rebelde a los analgésicos
- Tratamiento de trastornos de la esfera psicosomática
- Cefaleas, migrañas
- Fibromialgias
- Dolor en procesos cancerígenos
- Alteraciones del ciclo menstrual
- Preparación anímica del parto

Trastornos psicológicos
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- Decaimiento
- Ansiedad
- Depresión
- Fobias, tanto específicas como sociales
- Ataques de pánico
- Estrés postraumático: malos tratos, abusos sexuales
- Trastornos obsesivo-compulsivos
- Trastornos del sueño

Trastornos metabólicos
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- Anorexia
- Bulimia
- Obesidad

Adicciones
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- Tabaquismo
- Alcoholismo
- Dependencia a opiáceos
Trastornos evolutivos
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- Enuresis y trastornos de conducta en la infancia.
- Superación de crisis relacionadas con los años en el adulto
- Aceptación de la muerte en los enfermos terminales.
Efectos secundarios de la hipnosis
La hipnosis, en general, es una práctica inofensiva y carente de efectos secundarios. Algunos individuos pueden presentar tras la sesión de hipnosis:
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- Ligera somnolencia
- Dificultades para hablar con soltura
- Sensación de frío en el cuerpo
- Pesadez en piernas y brazos durante poco tiempo.

Existen otros efectos generales claramente positivos
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- Relajación y sensación de paz interior
- Alcanzan un sueño muy profundo la noche o noches siguientes a la sesión
- En ocasiones experimentan euforia y gran energía
No existe contraindicación alguna para conducir después de la sesión ya que la relajación física y el estado de claridad mental no lo impiden.
Podemos concluir que la hipnosis es una alternativa segura para abordar diversos problemas que afectan al individuo, en los que no han funcionado los tratamientos habituales.
Estudié Medicina en la Universidad de Salamanca y participé durante años en un equipo de salud mental.